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Paz, Conflictos y Desarrollo


El pasado martes 21 de octubre, el barrio Brígida del Distrito 1 fue escenario de una hermosa jornada de sensibilización ambiental, realizada junto a estudiantes voluntarios de la Universidad Tecnológica Privada de Santa Cruz (UTEPSA) y el equipo de la Fundación DES, con el apoyo de Swisscontact.


Esta acción, enmarcada en el proyecto “Distrito 1 – Distrito Verde”, tuvo como objetivo promover la correcta separación de residuos y valorar el trabajo de los recolectores, generando conciencia sobre la importancia de entregar los materiales reciclables de manera diferenciada.



Previo a la actividad, el 8 de octubre, los estudiantes de UTEPSA participaron en una capacitación impartida por la Fundación DES, donde aprendieron sobre reciclaje inclusivo, economía circular y las mejores formas de comunicar el mensaje ambiental a la comunidad. Gracias a esta preparación, los jóvenes salieron luego a las calles del barrio Brígida, casa por casa, compartiendo información, resolviendo dudas y motivando a las familias a sumarse al cambio.



Durante la jornada, se vivió un ambiente de colaboración y entusiasmo, con vecinos receptivos y dispuestos a escuchar a los voluntarios. Muchos manifestaron su compromiso de comenzar a separar sus residuos y apoyar a los recolectores locales.


Como parte de esta acción, se informó a la comunidad que el viernes por la mañana los recolectores pasarán por el barrio para recoger los residuos reciclables que los vecinos saquen frente a sus viviendas —botellas, cartones, plásticos limpios y otros materiales reutilizables— contribuyendo así a un entorno más limpio y responsable.



Agradecemos profundamente a los vecinos del barrio Brígida, a los estudiantes de UTEPSA, a la Fundación DES, y a Swisscontact por su compromiso y energía para hacer posible esta jornada.


Cada acción cuenta, y esta sensibilización demuestra que cuando comunidad, academia y organizaciones trabajan juntas, es posible avanzar hacia una Santa Cruz más sostenible, inclusiva y participativa. 🌎💚



 
 
 

El compostaje crece en nuestras escuelas



El compostaje sigue dando vida en el Distrito 1 – Distrito Verde. 💚Hace unos días, en la Unidad Educativa Jaime Escalante, realizamos la primera cosecha de compost, ¡más de 100 kilos! 🌾✨ Este valioso abono orgánico será utilizado para los jardines colgantes, esas hermosas plantas en botellas que adornan las paredes del colegio. 🪴🌸



Mientras tanto, en el Colegio Enrique Finot, la compostera está completamente llena. 🏫🌿 ¡Qué alegría ver cómo la niñez se compromete con el medio ambiente! Cada capa de residuos orgánicos representa aprendizaje, conciencia y trabajo en equipo.



Estas experiencias nos muestran que el compostaje ha llegado para quedarse. Serán los niños y jóvenes quienes nos impulsen —y quizás nos enseñen— a tener mejores hábitos con nuestro entorno. ♻️

Agradecemos profundamente a las direcciones de las unidades educativas, a los profesores, padres de familia y estudiantes que hacen posible estos avances, así como a nuestro aliado institucional Ecofractal, que acompaña este proceso técnico y educativo. 🌎


Seguimos avanzando con alegría, demostrando que sí se puede cambiar el mundo aprendiendo y disfrutando el proceso. 💫


 
 
 

El viernes 5 de septiembre vivimos una jornada especial en la Unidad Educativa Enrique Finot C – Los Jororis, donde se realizó la activación de la compostera escolar, como parte del proyecto Huertos Escolares y de la iniciativa Compostarte, impulsada por Swisscontact y Ecofractal.

Este encuentro fue mucho más que un acto técnico: fue un espacio de aprendizaje compartido en el que participaron estudiantes y madres de familia, junto a la profesora y la directora de la institución.


Aprendiendo sobre compostaje de manera práctica

La jornada inició con una explicación clara y dinámica a cargo de Ecofractal, quienes enseñaron a los niños qué es el compostaje, qué materiales sí pueden ingresar en la compostera y cuáles no (como plásticos o desechos podridos), y cómo los microorganismos se encargan de transformar los residuos en abono natural.

Los estudiantes no solo escucharon: hicieron preguntas, se interesaron en los procesos biológicos, y comprendieron que cada aporte, por pequeño que parezca, suma al cuidado del medio ambiente.


Manos a la tierra: participación de niños y familias

Lo más inspirador fue ver a los niños llegar con sus restos orgánicos traídos desde casa, ya cortados en trozos pequeños, listos para alimentar la compostera. Ellos participaron en cernir la tierra para la primera capa y en verter sus residuos orgánicos dentro de la compostera, mientras que los técnicos se encargaron de añadir los microorganismos y sellar con la última capa de tierra.

De esta manera, la compostera quedó activada y lista para iniciar el proceso de transformación, con el objetivo de producir abono que más adelante nutrirá los huertos escolares del colegio.



Una red de apoyos para hacer posible el proyecto

Este paso fue posible gracias al impulso de Swisscontact y Ecofractal, al apoyo logístico del vecino Ariel, de Sport Consulting, y al compromiso de toda la comunidad educativa que se sumó a la jornada.

Desde la Consultora Paz, Conflictos y Desarrollo, reafirmamos nuestro compromiso de seguir acompañando estas acciones que acercan la sostenibilidad a las aulas y fortalecen la conciencia ecológica desde la niñez.



“Cada semilla de conciencia que sembramos hoy florecerá en un futuro más verde para todos.”

 
 
 
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