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Paz, Conflictos y Desarrollo


“Qué bonito es conversar para saber.”


Bajo esta premisa se desarrolló una extensa y reflexiva entrevista a la Lic. Vanessa Castedo, en el programa Santa Cruz Metropolitana, un espacio radial dedicado a analizar, dialogar y visibilizar los desafíos urbanos de nuestra ciudad.


Durante la conversación, se abordó una preocupación compartida por vecinos, académicos y ciudadanos: el notorio abandono de las plazas y espacios públicos en Santa Cruz de la Sierra, particularmente en el Distrito 1, una de las zonas más diversas, complejas y representativas de la ciudad.


Un distrito diverso, rico y profundamente contrastante


El Distrito 1 comprende un amplio territorio que se extiende desde el segundo y cuarto anillo, desde la zona de la NUR hasta las cabañas del río Piraí, abarcando cerca de un centenar de barrios. En él conviven zonas residenciales de alto nivel, áreas empresariales consolidadas y barrios que se extienden más allá del cordón ecológico.


Tal como señaló Vanessa Castedo, este distrito concentra una enorme riqueza urbana, cultural y ambiental. En barrios como Equipetrol, sus plazas aún albergan cotorras, tucanes, cardenales y otras aves que habitan las copas de árboles centenarios, muchos de ellos con más de 50 años de antigüedad, verdaderos testigos de la historia cruceña.


Sin embargo, esta riqueza convive con una modernización avasalladora, que en muchos casos ha significado el arraso de árboles para dar paso a edificaciones, poniendo en riesgo la fauna, la identidad barrial y la calidad de vida.


Plazas emblemáticas en riesgo: el caso Sebastián Molina


Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue la situación de la plaza Sebastián Molina, un espacio emblemático del Distrito 1, concebido históricamente como un lugar de encuentro, diálogo, deporte y convivencia ciudadana.


Lejos de estar siendo refaccionada, como se ha anunciado, los vecinos perciben que la plaza estaría siendo desmantelada, generando profunda preocupación. La falta de mantenimiento, iluminación deficiente, acumulación de basura y ausencia de control han provocado el deterioro del espacio, al punto de que muchas familias han dejado de asistir por razones de seguridad.


Durante la gestión del exalcalde Percy Fernández, muchas plazas fueron cerradas y cuidadas con personal de resguardo. Hoy, esa protección ya no existe. La subalcaldía ha subcontratado una empresa para el mantenimiento de parques, pero los vecinos denuncian retiro de materiales, obras inconclusas y falta de fiscalización, afectando el uso cotidiano del espacio público.


Diagnóstico, proyecto y propuesta desde la ciudadanía


Frente a esta realidad, Vanessa Castedo explicó que se realizó un diagnóstico integral del Distrito 1, identificando no solo los problemas, sino también sus enormes potencialidades: riqueza cultural, fauna urbana, árboles patrimoniales y una fuerte identidad barrial.


A partir de este diagnóstico se formuló un proyecto de recuperación de plazas, que contempla 68 plazas y unidades educativas, con el objetivo de generar conciencia ciudadana, fortalecer el vínculo de los vecinos con su territorio y promover la conservación del espacio público.


El proyecto propone plazas inclusivas, pensadas para personas mayores, niñas y niños, fauna urbana y actividades comunitarias, incorporando diseño participativo, recuperación de sombra, biodiversidad y usos culturales.


Articulación, voluntariado y apoyo institucional


El trabajo no ha sido aislado. Universidades como UTEPSA, NUR y UPB, empresas privadas como MAMUT, profesionales independientes y grupos como Rotary han mostrado interés y respaldo, especialmente en el diseño y proyección de las plazas.


Además, se ha conformado un amplio grupo de voluntarios para acciones de reforestación en el cordón ecológico, entendiendo que la recuperación del espacio público también requiere un enfoque social y humano.


Ciudadanía activa frente a la desatención pública


Uno de los mensajes más contundentes de la entrevista fue la necesidad de una ciudadanía organizada y activa, frente a la falta de respuesta de las autoridades. Los vecinos del Distrito 1 hoy se cuidan a través de redes comunitarias y grupos de WhatsApp, ante problemáticas como robos, violencia e inseguridad.


Como se destacó en el programa, no tener recursos no puede ser sinónimo de desentenderse, y la protección del espacio público debe ser una prioridad para cualquier gestión municipal.

Cuidar el espacio público es cuidar la ciudad


El Distrito 1 no solo es un eje empresarial y turístico, también es un territorio donde aún sobreviven árboles centenarios, aves como la paraba azul y roja, murales de fauna y flora, y espacios con un enorme valor simbólico y cultural.


Cuidar estos espacios no es solo una tarea institucional, es una responsabilidad colectiva. Como se reflexionó en Santa Cruz Metropolitana, una ciudad que protege sus áreas verdes, su biodiversidad y sus plazas, es una ciudad que apuesta por el bienestar, la identidad y la convivencia.


Multiplicar estas voces es clave para que espacios como la plaza Sebastián Molina no queden en el olvido y para que Santa Cruz Metropolitana siga construyéndose desde el diálogo, la participación y el compromiso ciudadano.


Te invitamos a ver la entrevista completa a la Lic. Vanessa Castedo en el programa Santa Cruz Metropolitana aquí: https://www.facebook.com/share/v/1BWebEPM1h/

 
 
 

Cierre de gestión 2025


El año que culmina marca un hito fundamental para el Distrito 1 – Distrito Verde. Lo que inició en enero como un proyecto de investigación y diagnóstico territorial, hoy se consolida como un programa integral de intervención urbana, con procesos de capacitación, microproyectos piloto, alianzas estratégicas y una creciente articulación comunitaria.

Este avance ha sido posible gracias al trabajo colaborativo entre instituciones académicas, fundaciones, empresas privadas, voluntarios y, especialmente, vecinos y vecinas del Distrito 1, a quienes expresamos nuestro profundo agradecimiento por la confianza, apertura y compromiso.


Un inicio basado en el conocimiento del territorio



Durante los primeros meses del año, el proyecto se enfocó en el análisis documental, la investigación territorial y el mapeo de actores clave del Distrito 1. Se identificaron instituciones, organizaciones, liderazgos vecinales y espacios estratégicos, sentando las bases para una intervención informada y contextualizada.

Posteriormente, con el valioso apoyo de voluntarios y estudiantes de UTEPSA y la NUR, se llevó a cabo un diagnóstico participativo del distrito, que incluyó la aplicación de encuestas y el levantamiento de información directa sobre necesidades, problemáticas y oportunidades del territorio.

Este diagnóstico fue posteriormente presentado públicamente en la Universidad UTEPSA, con la participación de estudiantes, docentes, vecinos, fundaciones, instituciones públicas y privadas, generando un espacio de diálogo y construcción colectiva.


La pedagogía urbana como pilar del programa



Uno de los hitos más relevantes del año fue la capacitación en Pedagogía Urbana, a cargo de Alicia Cabezudo, referente internacional en educación ciudadana y cultura de paz. Esta formación constituyó uno de los pilares teóricos y metodológicos del programa Distrito Verde.

Agradecemos especialmente a la empresa Mediterráneo, que facilitó sus instalaciones para el desarrollo de esta capacitación, fortaleciendo el carácter interinstitucional y colaborativo del proceso.


Del diagnóstico a la acción: nacimiento de los microproyectos



A partir de los resultados del diagnóstico territorial, se diseñaron e implementaron microproyectos piloto orientados a dar respuesta concreta a las principales necesidades identificadas en el Distrito 1, permitiendo pasar del análisis a la acción y poner a prueba distintas líneas de intervención.

Huertos Escolares y Compostaje

En alianza con ECOFRACTAL, se implementó el componente de huertos escolares y gestión de residuos orgánicos mediante la instalación de tres composteras:

  • Una en la Universidad UTEPSA

  • Dos en las unidades educativas Enrique Finot y Jaime Escalante

Estas acciones fueron acompañadas por capacitaciones continuas dirigidas a las comunidades educativas, con el objetivo de fortalecer la educación ambiental, fomentar prácticas sostenibles y promover una gestión responsable de los residuos orgánicos desde el ámbito escolar.

Reforestación del Cordón Ecológico

Con el apoyo de CRECE, Mediterráneo, voluntarios y otros aliados institucionales, se llevó a cabo una jornada de reforestación del cordón ecológico, logrando la plantación de aproximadamente 120 plantines. Esta acción contribuyó a la recuperación ambiental del distrito y a la sensibilización sobre la importancia de la protección y el cuidado de las áreas verdes urbanas.

Emprendimiento, economía local

El componente de desarrollo económico y emprendedurismo se fortaleció a través de la realización de talleres de capacitación y una feria de emprendedoras, que contó con la participación de cerca de 30 emprendedoras. Este espacio permitió visibilizar iniciativas productivas locales, promover el intercambio de experiencias y fortalecer redes de apoyo entre las participantes.

Sensibilización ambiental

De manera complementaria, se desarrollaron acciones de sensibilización para la separación de residuos sólidos, en coordinación con la Fundación DES y la Universidad UTEPSA. Se destaca especialmente el trabajo realizado en el barrio Brígida, donde se fortaleció la conciencia ambiental a nivel comunitario y se promovieron prácticas responsables en la gestión de residuos.

Plazas con Identidad

Desarrollado en articulación con estudiantes de Arquitectura de la UPB, Mamut y el arquitecto Carlos, este proyecto tiene como objetivo la recuperación y resignificación de los espacios públicos del distrito mediante procesos de diseño participativo, promoviendo el fortalecimiento del sentido de pertenencia, la apropiación del espacio y la convivencia comunitaria.


Articulación institucional y proyección del programa



A lo largo del año, se llevaron a cabo numerosas reuniones de coordinación con instituciones públicas, privadas, fundaciones, universidades y vecinos, logrando la firma de diversos convenios interinstitucionales que fortalecen la sostenibilidad del programa.

El proyecto también fue presentado en diversos espacios institucionales, entre ellos la Dirección de Medio Ambiente de la Alcaldía Cruceña, el Pacto Global, la UPDS, AMCHAM, Rotary Club, entre otros, generando interés, valiosa retroalimentación y nuevas oportunidades de articulación y colaboración interinstitucional.


Aprendizajes, desafíos y mirada hacia el futuro


El 2025 ha sido un año complejo para el país, marcado por múltiples desafíos sociales, económicos e institucionales. En este contexto, el programa Distrito 1 – Distrito Verde ha demostrado una gran capacidad de adaptación, ajustándose y fortaleciéndose a partir de la experiencia en territorio.

Las pruebas piloto de los microproyectos permitieron identificar falencias, debilidades y oportunidades de mejora, insumos fundamentales para consolidar y escalar las acciones durante el próximo año.

Entre los principales aprendizajes, destacamos la necesidad de un mayor involucramiento vecinal y un compromiso más sólido del sector público. Un proyecto de carácter multinivel y multisectorial solo puede sostenerse cuando el trabajo es conjunto, transversal y colaborativo, evitando la fragmentación, la sectorización o el protagonismo individual, que debilitan los procesos colectivos.


Compromiso que continúa


De cara al próximo año, el programa continuará con la presentación de los diseños de las plazas, el impulso de un proyecto para la sana convivencia en las escuelas y el fortalecimiento de todas las líneas de acción, siempre en función de las necesidades reales del Distrito 1.

Reiteramos nuestro agradecimiento a todas las instituciones, empresas, fundaciones, voluntarios y vecinos que fueron parte de este proceso durante el año. Su apoyo y confianza han sido fundamentales para avanzar hacia una ciudad más sostenible, inclusiva y en paz.


“Cuando el territorio se construye desde el diálogo, la participación y el compromiso compartido, la ciudad deja de ser un espacio y se convierte en un proyecto común.”

 
 
 

"Seguimos fortaleciendo alianzas que convierten los datos en decisiones y el conocimiento en desarrollo."


En el marco del compromiso con la generación de conocimiento para el desarrollo territorial sostenible, la Consultora Paz, Conflictos y Desarrollo y el Instituto Cruceño de Estadística (ICE), dependiente de la Gobernación de Santa Cruz, consolidaron una alianza interinstitucional mediante la firma de un Acta de Entendimiento, orientada a fortalecer los procesos de investigación y análisis de Santa Cruz de la Sierra.


Este importante avance es el resultado de un proceso previo de diálogo y coordinación interinstitucional. Durante el mes de noviembre, ambas instituciones sostuvieron una reunión de entendimiento, en la que se compartieron visiones, enfoques metodológicos y objetivos comunes, enfocados en la producción y el uso estratégico de información territorial.


Como resultado de este proceso, en el presente mes se procedió a la firma del Acta de Entendimiento, que permitirá presentar, publicar y difundir investigaciones desarrolladas de manera conjunta, así como dar continuidad a nuevos estudios, fortaleciendo la generación de evidencia para la toma de decisiones, la planificación urbana y el desarrollo local de la ciudad.



Este acuerdo reafirma la relevancia de la articulación entre instituciones públicas y consultoras especializadas, destacando el valor de la investigación aplicada como una herramienta fundamental para comprender las dinámicas sociales y territoriales, y para promover acciones y políticas basadas en datos confiables y contextualizados.


Desde la Consultora Paz, Conflictos y Desarrollo, celebramos esta alianza estratégica con el Instituto Cruceño de Estadística y la Gobernación de Santa Cruz, convencidos de que el trabajo colaborativo contribuirá al fortalecimiento de los procesos de investigación, al desarrollo sostenible del territorio y a la mejora de la calidad de vida de la población cruceña.



 
 
 
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