Distrito 1 – Distrito Verde: un año de construcción colectiva hacia una ciudad sostenible
- Maryan Arias
- Dec 30, 2025
- 4 min read
Updated: Dec 31, 2025
Cierre de gestión 2025

El año que culmina marca un hito fundamental para el Distrito 1 – Distrito Verde. Lo que inició en enero como un proyecto de investigación y diagnóstico territorial, hoy se consolida como un programa integral de intervención urbana, con procesos de capacitación, microproyectos piloto, alianzas estratégicas y una creciente articulación comunitaria.
Este avance ha sido posible gracias al trabajo colaborativo entre instituciones académicas, fundaciones, empresas privadas, voluntarios y, especialmente, vecinos y vecinas del Distrito 1, a quienes expresamos nuestro profundo agradecimiento por la confianza, apertura y compromiso.
Un inicio basado en el conocimiento del territorio
Durante los primeros meses del año, el proyecto se enfocó en el análisis documental, la investigación territorial y el mapeo de actores clave del Distrito 1. Se identificaron instituciones, organizaciones, liderazgos vecinales y espacios estratégicos, sentando las bases para una intervención informada y contextualizada.
Posteriormente, con el valioso apoyo de voluntarios y estudiantes de UTEPSA y la NUR, se llevó a cabo un diagnóstico participativo del distrito, que incluyó la aplicación de encuestas y el levantamiento de información directa sobre necesidades, problemáticas y oportunidades del territorio.
Este diagnóstico fue posteriormente presentado públicamente en la Universidad UTEPSA, con la participación de estudiantes, docentes, vecinos, fundaciones, instituciones públicas y privadas, generando un espacio de diálogo y construcción colectiva.
La pedagogía urbana como pilar del programa
Uno de los hitos más relevantes del año fue la capacitación en Pedagogía Urbana, a cargo de Alicia Cabezudo, referente internacional en educación ciudadana y cultura de paz. Esta formación constituyó uno de los pilares teóricos y metodológicos del programa Distrito Verde.
Agradecemos especialmente a la empresa Mediterráneo, que facilitó sus instalaciones para el desarrollo de esta capacitación, fortaleciendo el carácter interinstitucional y colaborativo del proceso.
Del diagnóstico a la acción: nacimiento de los microproyectos
A partir de los resultados del diagnóstico territorial, se diseñaron e implementaron microproyectos piloto orientados a dar respuesta concreta a las principales necesidades identificadas en el Distrito 1, permitiendo pasar del análisis a la acción y poner a prueba distintas líneas de intervención.
Huertos Escolares y Compostaje
En alianza con ECOFRACTAL, se implementó el componente de huertos escolares y gestión de residuos orgánicos mediante la instalación de tres composteras:
Una en la Universidad UTEPSA
Dos en las unidades educativas Enrique Finot y Jaime Escalante
Estas acciones fueron acompañadas por capacitaciones continuas dirigidas a las comunidades educativas, con el objetivo de fortalecer la educación ambiental, fomentar prácticas sostenibles y promover una gestión responsable de los residuos orgánicos desde el ámbito escolar.
Reforestación del Cordón Ecológico
Con el apoyo de CRECE, Mediterráneo, voluntarios y otros aliados institucionales, se llevó a cabo una jornada de reforestación del cordón ecológico, logrando la plantación de aproximadamente 120 plantines. Esta acción contribuyó a la recuperación ambiental del distrito y a la sensibilización sobre la importancia de la protección y el cuidado de las áreas verdes urbanas.
Emprendimiento, economía local
El componente de desarrollo económico y emprendedurismo se fortaleció a través de la realización de talleres de capacitación y una feria de emprendedoras, que contó con la participación de cerca de 30 emprendedoras. Este espacio permitió visibilizar iniciativas productivas locales, promover el intercambio de experiencias y fortalecer redes de apoyo entre las participantes.
Sensibilización ambiental
De manera complementaria, se desarrollaron acciones de sensibilización para la separación de residuos sólidos, en coordinación con la Fundación DES y la Universidad UTEPSA. Se destaca especialmente el trabajo realizado en el barrio Brígida, donde se fortaleció la conciencia ambiental a nivel comunitario y se promovieron prácticas responsables en la gestión de residuos.
Plazas con Identidad
Desarrollado en articulación con estudiantes de Arquitectura de la UPB, Mamut y el arquitecto Carlos, este proyecto tiene como objetivo la recuperación y resignificación de los espacios públicos del distrito mediante procesos de diseño participativo, promoviendo el fortalecimiento del sentido de pertenencia, la apropiación del espacio y la convivencia comunitaria.
Articulación institucional y proyección del programa
A lo largo del año, se llevaron a cabo numerosas reuniones de coordinación con instituciones públicas, privadas, fundaciones, universidades y vecinos, logrando la firma de diversos convenios interinstitucionales que fortalecen la sostenibilidad del programa.
El proyecto también fue presentado en diversos espacios institucionales, entre ellos la Dirección de Medio Ambiente de la Alcaldía Cruceña, el Pacto Global, la UPDS, AMCHAM, Rotary Club, entre otros, generando interés, valiosa retroalimentación y nuevas oportunidades de articulación y colaboración interinstitucional.
Aprendizajes, desafíos y mirada hacia el futuro
El 2025 ha sido un año complejo para el país, marcado por múltiples desafíos sociales, económicos e institucionales. En este contexto, el programa Distrito 1 – Distrito Verde ha demostrado una gran capacidad de adaptación, ajustándose y fortaleciéndose a partir de la experiencia en territorio.
Las pruebas piloto de los microproyectos permitieron identificar falencias, debilidades y oportunidades de mejora, insumos fundamentales para consolidar y escalar las acciones durante el próximo año.
Entre los principales aprendizajes, destacamos la necesidad de un mayor involucramiento vecinal y un compromiso más sólido del sector público. Un proyecto de carácter multinivel y multisectorial solo puede sostenerse cuando el trabajo es conjunto, transversal y colaborativo, evitando la fragmentación, la sectorización o el protagonismo individual, que debilitan los procesos colectivos.
Compromiso que continúa
De cara al próximo año, el programa continuará con la presentación de los diseños de las plazas, el impulso de un proyecto para la sana convivencia en las escuelas y el fortalecimiento de todas las líneas de acción, siempre en función de las necesidades reales del Distrito 1.
Reiteramos nuestro agradecimiento a todas las instituciones, empresas, fundaciones, voluntarios y vecinos que fueron parte de este proceso durante el año. Su apoyo y confianza han sido fundamentales para avanzar hacia una ciudad más sostenible, inclusiva y en paz.
“Cuando el territorio se construye desde el diálogo, la participación y el compromiso compartido, la ciudad deja de ser un espacio y se convierte en un proyecto común.”


































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